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Fatwa Sobre El Papel Moneda
"El uso del papel-moneda en cualquier forma de cambio es
usurario y en consecuencia haram". Esta fatwa
obliga a todos los musulmanes a abandonar la práctica de la usura en la
forma del uso del papel moneda como medio de cambio.
La comprensión de esta fatwa no debería
llevar a la conclusión de que por tanto no puedo tomar un taxi de regreso
a mi casa pues tendría que pagarle al taxista con papel moneda. Esta forma de comprensión es una burla que se
hace con la intención de evitar que hagas algo serio al respecto. Lo que uno debería entender es que la moneda
no es un asunto personal, sino un acuerdo común entre la gente. Lo que uno debería hacer es crear la base de
gente con la cual puedas acordar aceptar un modo de cambio distinto. Ésta es una decisión para un grupo, no un asunto
sólo para no. Debemos
comprender que la introducción del papel moneda entre los musulmanes como
medio de cambio ha sido un proceso de 200 años-
Debemos comprender que hemos modelado e ideado nuestras formas
de comercio y nuestras formas de vivir alrededor de la existencia del
papel moneda. Todo esto debe cambiar a fin de evitar lo haram. El
papel moneda sólo ha causado desastre a los musulmanes.
Desde los tiempos coloniales, las instituciones usureras del Occidente
han estado usando matemáticamente el papel moneda para estafar y explotar
la riqueza de los musulmanes. Las
instituciones usureras han estado sistemáticamente cambiando piezas de
papel por la riqueza real de los países musulmanes.
Daban piezas de papel y tomaban a cambio minerales, materias brutas,
comida, petróleo, etc. Con este
papel, los musulmanes podían comprar cosas en el Occidente usurero, pero
no podían producir el papel. Si
los kuffares querían comprar algo de nosotros simplemente tenían
que producir más papel. Pero si
Sudán, por ejemplo, quería comprar algo de ellos no se le permitía usar
sus propias piezas de papel. Las
"fuerzas del mercado" serían las culpables.
Esta explotación continúa aún hoy en día. La
introducción de este concepto en las tierras musulmanas no se produjo
sin una lucha contra la posición tradicional de los fuqaha. Pero la ayuda de gente como Jamal-ud-Din al Afgani y Muhammad 'Abdu fue esencial para la introducción del papel
moneda en las tierras islámicas. Los
fundadores del así llamado movimiento Salafiyya o movimiento modernista,
fueron los primeros en declarar públicamente, desde una posición reconocida
como la de la Universidad al-Azhar, que el uso
de la banca era halal. Las implicancias
de esta declaración pueden verse en nuestros días con la implantación
en las tierras islámicas de la "banca islámica". El "banco islámico" es una institución completamente
usurera usada como medio para atraer a los musulmanes que aun rechazaban
a los bancos a entrar en el sistema bancario. La "banca islámica" es un Caballo de Troya en
Dar al-Islam.
"¡Vosotros los que creéis!
Temed a Allah y renunciad a cualquier
beneficio de usura que os quede, si sois creyentes. Y si no lo hacéis, sabed que
Allah y Su Mensajero os han declarado la guerra. Y no seréis injustos ni sufriréis
injusticia" (Qur'an - 2, 278/279) No
sólo Allah mismo ha declarado la guerra contra la usura, sino que
también el Mensajero de Allah y por tanto todos
los musulmanes que le siguen, deben pelear contra ello. En
primer lugar, se te ha ordenado abandonar la usura y entonces puedes luchar
fizabilillah. El Profeta estableció claramente que en una
transacción usurera ambas personas son usureras. 'Abdullah (b. Masud), que Allah esté complacido
con él, dijo que el Mensajero de Allah, que
la bendición y la paz de Allah sea con él, maldijo
al que aceptaba la usura y al que la pagaba.
Pregunté acerca del que registraba (la transacción) y los dos testigos
de ello. Él (el narrador) dijo:
Narramos lo que hemos escuchado. ("Al-Muslim", Capítulo DCXXVIII, 3880) Jabir dijo que el Mensajero de Allah, que la bendición y la paz de Allah
sean con él, maldijo al que aceptaba el interés y al que lo pagaba, así
como al que registraba (ello) y a los dos testigos; y él dijo: Son todos
iguales. ("Al-Muslim", Capítulo DCXXVIII, 3881) Por
tanto, los bancos no deberían ser culpados por ser los usureros. No deberíamos aceptar ello. La usura no está 'por allí', aparte de nosotros
mismos. La usura es parte de las
cosas que hacemos en la vida diaria. Debemos
encarar esto si queremos encontrar una solución adecuada. Nos hemos vuelto dependientes de la usura.
La solución es cambiar nuestros hábitos diarios de manera que no
necesitemos más la usura. Ésta es una obligación nuestra. Alguna
'gente práctica' pretende que no puedes dejar el papel moneda y la banca. Pero no es imposible abandonar la usura. Es la cosa más fácil. Allah no impone a
ninguna alma un deber que no pueda soportar.
Allah nos ha ordenado dos cosas distintas:
Abandonar
la usura es también al creación de un comercio
halal entre nosotros mismos, que no involucre ninguna forma
de papel moneda ni ninguna práctica usurera.
Y luchar contra los usureros es destruir todos los medios por los
cuales practican la usura usando todos los medios a mano (harb). Ambas cosas deben ir juntas; no podemos promover
la destrucción del sistema usurero si al mismo tiempo no proveemos una
alternativa. Asimismo, no seremos
capaces de tener éxito en el establecimiento de un mercado islámico si
no desmantelamos la frágil estructura
de los nexos financieros usureros.
Ésta es la lucha del futuro de los musulmanes. LA
CREACIÓN DE UN MERCADO ISLÁMICO El
camino hacia el mercado islámico debería ser un progresivo, sistemático
y estratégico abandono del sistema usurero.
a)
Acuñación de monedas: oro, plata, cobre o cualquier
cosa que fuere aceptada. La sunna
del Mensajero de Allah era usar oro y plata
como los principales medios de cambio.
b)
Establecimiento de Mercados o Ferias Islámicas: Poniendo las monedas en circulación entre la gente que acuerde tenerlas
en circulación (y no acumularlas). Así,
una condición de las Ferias Comerciales entre los musulmanes será tratar
con monedas reales y no con papel. El
Mercado proliferaría en diferentes comunidades hasta que seamos capaces
de establecer mercados permanentes en cada comunidad islámica bajo la
autoridad de un Amir. En
este estado deberíamos seleccionar los productos que hayan sido comprados
con moneda real y que por tanto son productos limpios. Un producto es limpio desde el momento en que
se compra con moneda real, aun si su origen fuera usurero. Un producto se libera de ello si está limpio
de su fuente de producción. Esto
significa que seremos capaces de liberar productos de tener que comprarlos
con papel moneda, empezando desde su producción hasta su distribución
final al consumidor. Elegiremos
liberar los productos que son más esenciales: comida y servicios. Si
por ejemplo, vamos a comprar un ticket de avión, podemos comprarlo de
una agencia islámica. Tendrá que
comprar los tickets con papel moneda de la aerolínea
(a no ser que también sea nuestra), pero la parte de la ganancia que le
corresponde a la agencia puede aceptarse en moneda real.
Con la moneda real, se podrá comprar lo que necesite en otra tienda
islámica. Prontamente seremos capaces de tener nuestros
propios aeroplanos, de manera que la agencia podrá aceptar solamente moneda
real. Lo más esencial para la gente es tener contacto unos con otros y obedecer a un Amir que aliente esto. Deberíamos hacer negocios entre nosotros mismos sobre la base del qirad y la asociación. Pues cuanto más dinero seamos capaces de circular entre nosotros mismos, más moneda real podemos poner en circulación. Deberíamos depender en nosotros mismos y cada vez menos y menos en los kuffar. |