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DOS
“Y
de los primeros precursores, tanto de los que emigraron como de los que
les auxiliaron, y de los que les siguieron en hacer el bien, Allah está
satisfecho con ellos y ellos lo están con Él.
(Allah) les ha preparado jardines por cuyo suelo corren los ríos
y en los que serán inmortales para siempre. Ese es el gran triunfo”.
(Sura at-Tawba: aleya 100)
As-salaamu ‘alaykum wa Rahmatullah.
A’udhu billahi min ash-shaytanir-rayim.
Bismillahir-rahmannir-rahim.
El
objetivo hacia el que nos dirigimos es el examen del al-Muwatta de Imam
Malik. Pero queremos llegar a una forma de contemplarlo que elimine
lo que ya está impreso en vuestra educación, en vuestra educación
modernizada, educación modernista que da una visión falsa
de las cuestiones más esenciales que deben ser comprendidas de
la manera Salafi. Quiero eliminar los pre-juicios, no los prejuicios en
el sentido ordinario de la palabra de tener una mala opinión, sino
que quiero eliminar la opinión prejuzgada de lo que es, por ejemplo,
el al-Muwatta de Imam Malik y de lo que es la enseñanza del propio
Malik.
Antes de entrar en detalles y a fin de que no haya confusiones, vamos
a clarificar suficientemente de donde procede todo esto --porque con
la versión modernista se ha enseñado algo diferente a lo enseñado
a los musulmanes durante cientos y cientos de años. Todo un grupo
de los llamados “nuestros ‘ulama”, nos ha estado dando
una visión que ha terminado por alterar completamente la imagen
Salafi. Y entre los que han sufrido esta distorsión incluyo a los
que se auto-proclaman “Movimiento Salafi” puesto que ellos
son uno de los aspectos producidos por la nueva descripción de
lo que es la ‘aqida Islámica, descripción que ha sido
también aplicada a la visión real, tradicional del Kitab
wa Sunna. Esto hace que hoy, el eslogan Kitab wa Sunna, represente una
postura política prácticamente enemiga de su enunciado,
hasta el punto de que muchos de sus secuaces se encuentran en un profundo
compromiso político que, además, es haram.
Vamos a coger una palabra. Tomemos la palabra “madhhab”. Madhhab
no es una palabra difícil. Viene de DhHB; no podría ser
más sencilla puesto que es una de las primeras palabras que aprende
el ‘ayami cuando comienza el estudio del árabe. Dhahaba es
una raíz en el modo verbal--"él fue"--, de manera
que su significado de "camino andado” llega a significar su
“escuela”. “El camino que tomó” es algo
existencial, es humano, es un comportamiento vivido, y esto es lo que
se convierte en una escuela que al mismo tiempo conlleva una determinada
postura intelectual. Pero cuando nos encontramos con la época de
los grandes muhadizun, a quienes honramos y respetamos --no hablo en su
contra, por favor que esto quede claro-- vemos que algo estaba pasando.
En cada una de las etapas de estas formaciones y cristalizaciones tenía
que pagarse un precio.
La imagen del madhhab ha ido cambiando conforme iba atravesando los períodos
históricos. Se dieron diferentes etapas de un solo proceso de las
que estos períodos forman parte, y lo que tenemos que entender
es que el esfuerzo por mantener la enseñanza Salafi del Islam tuvo
que enfrentarse a toda una serie de nuevos acontecimientos culturales
que lo dificultaban. Así fue como empezó a acumularse el
efecto “exceso-de-equipaje”, tanto en la enseñanza
como en el enfoque intelectual de los eruditos. Pero la postura defendida
en el capítulo anterior es que nosotros no concebimos un Islam
sostenido por los eruditos --lo sostienen los fuqaha, las personas que
actúan como jueces y que gobiernan y controlan el nexo social
de los musulmanes en todos los aspectos de la vida.
Claramente puede verse que la palabra madhhab, por su forma gramatical “él fue” indica: “esta es la dirección
que siguió”. Es la línea que siguió, es la
dirección en que iba Malik --y con esto descubrimos que lo que
estos grandes hombres estaban defendiendo era este material primigenio.
Sin embargo, lo que se nos presenta hoy en día es que hay diferentes
madhhabs, y que entre ellos lo que hay son sólo sutiles diferencias
de matiz legal. Como si la diferencia entre los Hanafiyya y los Shafi’iyya
estuviera relacionada solamente con algunos matices de la ley en particular
--leyes del waqf, leyes del comercio, leyes del divorcio y así
sucesivamente. Esta es una primera imagen de madhhab que parece indicar
una especie de unidad entre los mismos pero con diferencias de tipo periférico,
de tercer orden. Esta es la versión oficial, modernista. Uno se
encuentra hoy a los modernistas diciendo: “En realidad todos los
madhhab son lo mismo y entre nosotros no discutimos esos temas”.
Y esto lo dicen como si hubiesen alcanzado una maravillosa objetividad
--una objetividad que en el mandato inicial de seguir el Kitab wa Sunna
no se exige en absoluto. Mas bien es todo lo contrario; lo que se pide
es un meticuloso compromiso con un camino en particular, sin permitir
ninguna interferencia. En consecuencia y desde este punto de vista no
puede haber cuatro caminos. ¡Hay solamente uno, el camino Salafi
original!.
Los modernistas afirman que en realidad todos los madhhab son lo mismo.
Y esto lo dicen al tiempo que políticamente se están desembarazando
de los madhhab --lo que significa la eliminación de los juicios
legales, la ejecución de las sentencias, la eliminación
de la autoridad Islámica y del poder político. Esto es debido
a que el movimiento modernista estuvo propiciado por masones infiltrados
en la comunidad Islámica --Yamalu’d-din al-Afghani, Muhammad
‘Abduh y Rashid Rida-- y totalmente entregados a su causa: la subversión
del ethos Islámico. En cualquier problema de los que tenemos hoy
en día puede seguirse una pista que nos conduce directamente hasta
ellos. La tragedia de Egipto nos conduce a ellos. Y todos los Ijwan al-Muslimin
que han derramado su sangre inútilmente --a pesar de las muchas
personas nobles y comprometidas en este movimiento-- no son sino las víctimas
de esta burlesca mala interpretación del ethos Islámico
que nos lleva hasta ese otro extremo en el que encontramos a periodistas
haciendo un tafsir del Corán plagado de errores.
Es preciso abarcar los diferentes conceptos contenidos en el concepto
del madhhab, observarlos en su evolución y ver así el cambio
experimentado. Tenemos que comprender los cambios acontecidos dentro
de nuestra propia umma, los cambios que hemos heredado.
Los modernistas dicen que en realidad todos los madhhab son lo mismo,
que sólo existen diferencias de tipo marginal. Una vez logrado
el acuerdo unánime al respecto, sugieren a continuación
que estas diferencias son de naturaleza ridícula, incluso burlesca.
Pero ahora es cuando puede verse que en esta forma hay algo deshonesto,
un engaño, una hipocresía --en la forma de Rashid Rida,
en la forma de Muhammad ‘Abduh. Hay un engaño puesto que
de hecho, lo que están diciendo es: “Todos los madhhab son
lo mismo, las diferencias sólo son marginales. Así que a
qué vienen todas estas divisiones; no son necesarias, no necesitamos
los madhhab, queremos ir más allá de todo
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